martes, 11 de noviembre de 2008

Te dejo una parte de mi ser, mis sueños y toda mi voz. Me llevo este gran amor que sentí yo. Te dejo mi luz y mi color, llenando en ti cada rincón. Y si elegimos este amor; no fue casual, entiéndelo. El separarme de ti me tomó por sorpresa, tan de golpe así; se está desdibujando mi alma. Y no me queda nada, sòlo se quedan en mí las cosas que vivimos.

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